
miércoles, 31 de agosto de 2011
John Paul Keith, "The man that time forgot"

miércoles, 24 de agosto de 2011
The Mirrors, "She smile wild"

Paralelamente The Mirrors, en algún lugar perdido de América (Cleveland, Ohio), tocaban Rock and Roll inflamable sin ningún tipo de mensaje explícito, el mensaje eran ellos mismos, tan solo unos pocos acordes y una enorme pasión por la Velvet Underground, especialmente de atentados sonoros como "White light/white heat", pero con una actitud demoledora, entendiendo esta como un grito desgarrador hacia la recesión económica y el desempleo que vivía la ciudad de Cleveland desde finales de los 60, pero al mismo tiempo alimentaba una enorme creatividad llena de desesperanza y malas vibraciones, que dio lugar a una escena única y a un importante eslabón en la cadena evolutiva del Punk rock, antes de que este movimiento se catalogara como tal.

The Mirrors fueron un grupo vinculado a otras formaciones de Cleveland más conocidas como Pagans, los fantásticos Electric Eels, y sobre todo Pere Ubu, donde su cantante David Thomas, les publicó el single en su sello discográfico. Más adelante el batería de The Mirrors, Michael Weldon, estuvo muy vinculado a la publicación de revistas y libros sobre películas de serie Z a través de los títulos de "Psychotronic".
Escuchando a grupos como The Mirrors, Rocket from the Tombs o Electric Eels, todos ellos hermanos pobres de otras formaciones de culto más conocidas, uno relativiza lo escrito y quizás el premio de precursores del Rock and Roll más primitivo podría haber recaído sobre ellos. ¿Por qué no ha sido así? Imagino que demasiada dosis de realidad y ruido en estado puro les hace incómodos para salir en la foto, pero canciones como "She smile wild" valen más que mil palabras.
sábado, 13 de agosto de 2011
Howlin' Wolf, segunda parte

En 1954 Wolf comienza a grabar en los estudios Chess, pero ya no lo hace con su banda anterior. Willie Johnson, su tremebundo guitarrista desde hace años, entra y sale de forma intermitente, y el resto de músicos son reemplazados por los de Chess, pero no hay problema cuando se trata de gigantes de la talla de Otis Spann, Willie Dixon o Earl Philips. Durante ese 1954, ocurre un hecho decisivo en la carrera de Wolf, y no es otra cosa que la entrada del guitarrista Hubert Sumlin como miembro fijo, que con el tiempo se convertirá en una de las asociaciones más productivas del Blues eléctrico, y desde mi punto de vista, de la música popular en general.

El bautizo de Hubert Sumlin se produce con el single "Baby how long" y "Evil", y el resultado es excelente, la primera posee un ritmo rápido-medio, mientras que "Evil" es más hipnótica y oscura, con Otis Spann dejándose los dedos al piano mientras Wolf acompaña con la armónica y canta con total poderío y firmeza. En estas primeras grabaciones el estilo de Sumlin aún no está perfilado, y se limita a una labor rítmica, dejando el peso solista para otro fenómeno de la talla de Jody Williams. Como se verá, Wolf siempre se rodeará de los mejores músicos debido a su extremo nivel de auto exigencia que le lleva siempre a dar lo mejor de si mismo, pero también a exigir la misma entrega por parte de sus músicos, lo cual le provocará no pocos quebraderos de cabeza ya que Wolf tendrá que luchar con los baches propios de la carretera (no exentos de alcohol, drogas y juego), fuente de problemas, conflictos e incluso peleas que le hacen ganarse fama de huraño y autoritario en nombre de la profesionalidad y el trabajo bien hecho, traducido en cada una de sus intensas actuaciones.

En 1956 Wolf edita "Smokestack lightin'", ya con Sumlin metido de lleno en la banda y la participación ocasional de Willie Johnson tan importante en los primeros años de Wolf. "Smokestack lightin'" posee un único e hipnótico acorde que se repite hasta el final, y evoca la vida en las áridas tierras de Mississippi, cuando lo único que se podía hacer era sentarse en el campo y ver pasar los trenes de noche. El tema está acreditado al propio Wolf, pero está inspirado en una vieja canción de Charley Patton que ambos tocaban en 1930 ("Moon going down"). Sea como fuere, "Smokestack lightin'" se ha convertido en uno de los pilares del Blues eléctrico que ha sido tocado y vampirizado hasta la saciedad, en especial por los grupos de Rhythm and Blues británicos que irrumpieron con gran éxito a mediados de los 60, pero sin alcanzar jamás la cota de intensidad y misterio del original. "Smokestack lighting'" fue un gran éxito en el mercado de la "race music", y con el tiempo Wolf repitió la formula en otros temas de similar estructura como "Mr. Airplane man" (1959), "I asked for water" (1956) más ralentizada e hipnótica si cabe, o la pre-secuela "Moanin' at midnight" de 1951.

Como se ha dicho antes, "Evil" marca el inicio de una ristra de memorables temas compuestos por Willie Dixon, que a partir de 1960 hasta 1963 van a formar prácticamente la totalidad de las grabaciones de Wolf. Escuchar hoy día estas canciones hacen que el corazón se acelere, las pupilas se dilaten, y tú cabeza explote. El estilo de Hubert Sumlin a estas alturas está perfectamente consolidado, su guitarra suena afilada como un cuchillo cortante, y escuece como un látigo golpeando tus sagradas partes. En definitiva Wolf sabe como piensa Sumlin, y viceversa, hay compenetración absoluta, y esto se traduce en una forma de tocar el Blues de una manera totalmente única e innovadora, y sin tan siquiera saberlo cambiarían la forma de entender el Blues, y de la música popular en general. Con estas grabaciones ya nada sería lo mismo.

A este período pertenecen también "Down in the botton" y "The red rooster", esta última de nuevo otra puesta al día de otro tema de Patton. "Down in the Bottom" posee un riff de guitarra supremo que te lanza directo a la juerga de la barra de algún bar, "The red rooster" es más pausada e hipnótica, pero también más incisiva y sexual, una joya sin adulterar que constituye una de las mejores interpretaciones de Wolf. Por cierto en estos dos temas el propio Wolf toca la guitarra Slide con aplomo y sabiduría. En cuanto a la faceta de guitarrista de Wolf, siempre ha estado ausente o en un discreto segundo plano, siendo conocida más la de armonicista, pero según decía el propio Willie Johnson, era un magnífico guitarrista que no necesitaba a nadie. Otras joyas del período Dixon son "Shake for me", "You'll be mine", "I ain't supertitious", "Tail dragger", "Three hundred pounds of joy", o las no menos incendiarias "Built for comfort" o "Do the do", está ultima menos conocida pero un favorito personal, por su título capicúa, por su indecente saxo, y por la personalidad que imprime Wolf en el tema.

Como se dijo más arriba, la asociación entre Dixon y Wolf llega a su fin en favor de tocar sus propios temas. Si bien no son tan explosivos como los de Dixon, sigue manteniendo el nervio y la tensión. Además, como soporte a la labor única de Sumlin como guitarrista, en esta época aparece la figura de otro guitarrista clásico del Blues de Chicago, ni más ni menos que Buddy Guy. Juntos graban otro de los puntos álgidos en la carrera de Wolf, "Killing floor", otra joya al que el calificativo de obra maestra se le queda corto, la voz suena más segura que nunca, y el muro de guitarras golpea sin piedad con ese sonido nítido y cortante, y de fondo se acoplan unos saxos que añade consistencia a semejante barbaridad.

LLegamos a 1970 y en ese año Wolf sufre un accidente de automóvil que provoca que sus riñones se dañen todavía más, aún así ese mismo año vuela a Inglaterra para grabar las "London Sessions" con músicos de Rhythm and Blues británicos. Con la ayuda de Steve Winwood, Eric Clapton y algunos de los Rolling Stones, re graban algunos de sus temas clásicos, pero sin alcanzar el incendio que provocan los originales, de todos modos sigue siendo un disco de Howlin' Wolf con la garantía de calidad y diversión que supone.
Transcurren los años y a pesar de la precaria salud de Wolf, este sigue grabando y actuando como si nada, pero en 1976 tras complicaciones renales finalmente fallece. Tan solo un mes antes había ofrecido uno de sus memorables conciertos, como si tal cosa, pero incluso los más grandes tampoco salen vivos de este agujero. Ley de vida.
Algunas interpretaciones memorables del cancionero de Wolf:
Link Wray, "Hidden charms", el auténtico psicópata de la distorsión, pisándole los talones a Hubert Sumlin.
Q65, "Down in the bottom", versión acelerada que acerca el Rhythm and Blues al concepto Punk de los 70.
Dion, "Spoonful", el dios del Doo Wop neoyorkino lo estaba pasando mal con sus problemas con la heroína, y está versión habla por si sola. Larga vida a Dion DiMucci.
The Rolling Stones, "Little Red Rooster", como siempre geniales (bueno, casi siempre), y la slide de Brian Jones echa chispas.
Little Feat, "Forty Four Blues/How many more years", increíble homenaje de una de las bandas sureñas más conmovedoras de los 70.
The Rationals, "Smokestack lightin'", para muchos una banda menor, para mi increíbles. Larga vida a Scott Morgan.
The Gun Club, "Cool drink of water", está basada en "I asked for water", y forma parte de "Fire of love", todo un tratado sobre Blues rural, Punk, magia negra, muerte y pecado.
Eilen Jewell, "How Long", vale no es de Wolf y la dulce voz de esta chica se aleja totalmente del estilo, pero aquí hay más groove y Howlin' Wolf que en toda la discografía de Tom Waits.
De regalo un vídeo con Wolf actuando ante unos emocionados Rolling Stones allá por 1965 cuando eran unos jóvenes fanáticos del Blues.
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