martes, 4 de septiembre de 2012

The Nomads

Hace pocos meses que The Nomads han salido de su letargo discográfico, y lo han vuelto a lograr. Han publicado un notable trabajo, a la altura de cualquiera de sus discos, y es que esta gente, con más o menos fortuna, siempre dan en la diana. No hay más que echar una escucha a su arisca discografía. Estos suecos no esconden la mano, llevan arrojando pedruscos de aplastante Garage y Punk durante más de 30 años, y aunque actualmente publican sus discos a cuentagotas, temo que ya es demasiado tarde para pararles, y que sea así por muchos años.


Los Nomads proceden de Solna, Suecia, y se formaron en los primerísimos 80 bajo el parapeto del Garage revival de la época. El núcleo central estaba formado por Nick Vahlberg, Ed Johnson y Hans Östlund, este último, burrísimo guitarrista de dedos sangrantes despellejados por las cuerdas de su mortífera guitarra. A lo largo de los años han cambiado de formación (no mucho), y en la actualidad junto con Nick y Hans, se mantienen los mismos miembros desde mediados de los 90.

En el interior del planeta Nomads, árido y termonuclear a la vez, hay más sustancia de lo que parece. Han ido absorbiendo un montón de referencias del lado más tóxico del Rock and Roll, siempre con imponente personalidad sónica, a su bola y sin importar las tendencias del momento. Han pasado sobre el cadáver del Garage de los 80, el Grunge de los 90 y la invasión escandinava de los 2000 (de la que fueron padrinos), impertérritos y sin pestañear. Su organismo está invadido por los tumores malignos del Rock and Roll: de Sonics a Wipers, de Johnny Thunders a Cramps, pasando por Roky Erickson, pero combinado con la radioterapia melódica heredada de divinidades como Kinks, Dylan o Alex Chilton.

Los Nomads son dueños de una sólida discografía libre de altibajos, que hace que el que escribe sea incapaz de inclinarse por un disco en particular. Sólidos por las fabulosas canciones, sólidos por su trayectoria, que lleva acumulando décadas. Sólidos por su evolución en cada disco, sin necesidad de desviarse de su camino ni de sus preceptos rockeros. "Outburst" (84) define una visión peculiar del Garage revival, más cruda y arisca que la de sus congéneres. "Hardware" (87) y "All Wrecked up" (89) van en la misma dirección, pero poco a poco se quitan el "san benito" de Garage 80's avanzando de forma natural hacia el Punk. "Sonically speaking" (91) les aleja de un estilo concreto, a menos que hablemos del Rock and Roll en toda su amplitud, cocinando unos temazos de escándalo. "Powerstrip" (94) es más duro y oscuro (se nota la huella de Seattle), pero no pierde fuelle. Siempre adelante, infatigables, avanzan con paso firme hasta llegar a "Solna", su último trabajo: maduro, enérgico, melódico y modélico, que lo guía y calibra 4-Eyed Thomas (productor de casi todos sus discos) con maestría.

¿Y que decir de los conciertos? Los Nomads son una auténtica apisonadora sobre las tablas. Una bofetada sónica que no deja indiferente; por la energía que desprenden, el repertorio que defienden, por el excelente sonido que consiguen, aunque con un volumen que haría sangrar los oídos del más aguerrido otorrino. Para demostrarlo, afortunadamente les tendremos de gira por España en pocos días. Sólo hacen dos fechas, pero son suficientes para verlos en acción, y una excusa perfecta para volver al norte y disfrutar del poderío de los Nomads en todo su esplendor, con la actitud de siempre y la sabiduría que otorga el paso del tiempo.

Se puede encontrar más información en la web de "I Wanna Management":




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